A qué vinimos? Es parte de las preguntas que nos hacemos en algún momento de nuestra vida, esta lección como muchas anteriores nos lo recuerda, hemos venido a Perdonar, eso es todo lo que Dios quiere que hagamos, aunque el no haya creado el perdón, pues el no creo la falta, ni la ira que ella origina. Más en su precioso amor solo algo puede regresarnos a la verdad y es sanar a través de la reconciliación de nuestras mentes.
Cuando perdonamos, se va la ira, nos sentimos libres, podemos volar y dejamos que nuestra mente entre en un estado de paz que nos permite escuchar la voz De Dios. Pues que es el perdón? El reconocimiento de que nada puede ser afectado en la realidad pues Dios jamás se ha separado de ninguno de sus hijos y por lo tanto nadie puede herir ni ser herido. Perdonar es reconocer que todo acá es una ilusión.
Despertar es recordar que hay una creación real, maravillosa digna De Dios, que los instrumentos de este mundo para ir de camino al perdón, no son más que eso, el cuerpo, el tiempo, el espacio, son las herramientas que tenemos para ir de nuevo a casa y allí en nuestra llegada quedarán desechadas pues ya habrán cumplido su función, pues lo único permanente es y será el amor que sólo puede ser real cuando hemos perdonado.
Práctica:
Inicia tu día y finalízalo en tus encuentros de silencio en donde te dispones a escuchar la voz del padre iniciando con esta declaración:
“Tengo una función que Dios quiere que desempeñe.”
Y permanece allí tranquilo y en paz, permite que Dios te revele esa función, que te enseñe el valor del perdón, quizá verás esas ofensas, los ataques que tú mismo has creado y al hacerlo recordarás “Tengo una función que Dios quiere que desempeñe” disponte a cumplirla entendiendo que nada ni nadie puede lastimarte, que nada ni nadie puede destruir el cielo pues si existe cía es eterna y el cielo es tu paz, así que hoy entra en el con la mayor disposición y el regocijo que esto produce.
Si entra en la ilusión del ataque, sencillamente recuerda:
“Tengo una función que Dios quiere que desempeñe.”
