“He inventado el mundo que veo”
Todo surge de un primer punto, y en nuestra mente sucede igual, hay un deseo interno por dar inicio a una creación propia, porque aunque sumemos experiencias ajenas del colectivo y nuestros antepasados, cada idea es única porque implica nuestra percepción, patentamos nuestros pensamientos y los repetimos en automático incluyendo la manera de fabricarlos.
El entender esto y además conscientisarnos en el momento de nuestras experiencias, nos da una muestra fehaciente de nuestra capacidad y definitivamente nos regresa a nuestro potencial de crear según nuestra elección, podemos elegir experiencias de amor o de temor, de plenitud o de angustia, de alegría o dolor, de abundancia o escasez, de sanidad o enfermedad.
En este mundo de la dualidad, podemos liberarnos al hacernos consientes de que todo lo visto es una ilusión por sus limitaciones y que aún dentro de ellas podremos decidir que y como las viviremos pues somos nosotros quienes lo creamos.
Práctica
Elige un momento muy tranquilo en la mañana y otro en la noche, en cada uno dedicaras de tres a cinco minutos aplicando la idea primero con los ojos abiertos mientras repites mentalmente:
“He inventado el mundo que veo” vas observando todo a tu alrededor lentamente , luego cierras los ojos y lo aplicas a tus ideas internas.
Ejemplo:
Pienso en la idea: “He inventado el mundo que veo” luego observó a mi alrededor cosa por cosa según lo vea nuestra vista y repito mentalmente: “He inventado el mundo que veo” así por 2 minutos y medio, cierro los ojos…. observó mi mente … aparece un pensamiento y repito : “He inventado el mundo que veo” viene otro pensamiento, repito: “He inventado el mundo que veo” así hasta completar dos minutos y medio para un total de cinco minutos.
***Nota especial se pueden hacer mínimo tres minutos de la práctica en total y si se siente muy relajado un poco más de los cinco minutos.
-Dedica el mismo tiempo al aplicar la idea a cada objeto y a cada pensamiento sin excepción
-Los pensamientos internos y externos constituyen lo mismo, sin excepción.
