“Mi mente es parte de la De Dios. Soy muy santo”
Explicación:
Al leer esta frase podremos sentir algo de resistencia, ya hemos contemplado que Dios está en nuestras mentes, pero decir que somos santos, suena algo muy presumido y es porque aún continuamos percibiendo el mundo con nuestros sentidos, no hemos alcanzado la capacidad de la visión y nos mantenemos atados a nuestra configuración humana.
Podemos creer que tenemos atributos de valor, también que tenemos defectos y entre todo esto buscaríamos hacer un balance para concluir que somos “buenas personas” pero nada de esto es ni siquiera un parpadeo de lo que veremos cuando comprendamos realmente la capacidad de santidad que hay en nosotros.
Los adjetivos calificativos provienen todos del ego, están fundamentados en los cimientos del ego por lo tanto ni “lo bueno” ni “lo malo” hacen parte de lo real, de lo verdadero todos estos parámetros obedecen a las leyes de la separación en donde creamos un mundo alejado De Dios.
Hoy comenzaremos a identificar como cada señalamiento que vemos como parte nuestra, realmente no tiene cabida al introducir la idea de la presencia De Dios en nosotros; lo cual revela que nuestra mente es un templo y al mismo tiempo que en el altar esta El y que si allí habita somos santos quienes nos vemos con Ely nos permite entender nuestra verdadera identidad así como nuestro origen.
Práctica:
Durante tres veces al día realizarás sesiones cada una de cinco minutos, comenzando con pensar en la lección de hoy : “Mi mente es parte de la De Dios. Soy muy santo” seguidamente cerraras tus ojos y comenzaras a buscar entre tus pensamiento las maneras en las que te ves, los adjetivos que te describen según tu interior y como quizá también otros lo perciben de ti, incluirás todas estas etiquetas que se manifiesten, las “buenas y malas” aunque ya tienes claro que no son lo uno ni lo otro, porque en si cualquiera que sea hace parte de una ilusión pues aún no has admitido tu visón de santidad. Al finalizar la observación de estas ideas después de haber transcurrido cinco minutos, pensaras: “Pero mi mente es parte de la de Dios. Soy muy santo.
Ejemplo:
En la mañana:
Pienso: “Mi mente es parte de la De Dios. Soy muy santo” entonces cierro los ojos…. observó mis pensamientos calificativos… aparece el primero:
– Me veo a mi mismo como alguien que aún requiere mucho para aprender.
– Me veo a mismo como alguien que tiene deseos de avanzar
– Me veo a mi mismo como alguien que es caritativo
– Me veo a mi mismo como alguien que está conociéndose
– Me veo a mi mismo como alguien virtuoso
Así hasta finalizar los cinco minutos.
Igual al medio día y en la noche.
***Nota especial:
Si no aparece ningún pensamiento repite mentalmente la idea : “Mi mente es parte de la De Dios. Soy muy santo”, así hasta q se de el pensamiento.
En el transcurso del día adicional a las tres prácticas de la lección, cada vez que te adjudiques un calificativo aplica la lección pensando:
Me veo a mi mismo como alguien… y añade
“Pero Mi mente es parte de la De Dios. Soy muy santo”
No te dejes llevar por ninguna idea en particular ni forces a que aparezca alguna, solo observa con clama.
