Lección 38

“No hay nada que la santidad no pueda hacer posible”

Explicación:

En estos días en los que nos hemos acercado más que al concepto, a la experiencia de descubrir la sanidad, finalmente lo que hemos estado es recordando el estar consumidos en la presencia De Dios, recordando su magnitud incomparable, desbordante e infinita, esa que comparte con nosotros y amorosamente nos recuerda que es nuestro origen.

En la presencia De Dios todo se transforma, el mundo que era deja de ser, salimos de todo para encontrar lo que jamás ni siquiera pensamos que estuviese porque lo teníamos muy olvidado.

Empezamos a ver un mundo sin limitaciones, en el que el tiempo y el espacio no existen, solo Su gran poder, ese que extiende a nosotros en el momento que concebimos la base de nuestra santidad, ahí cuando renunciamos a creer que esto se trata de un yo y observamos que hay una parte sublime que solo le pertenece a El y nos recuerda nuestra capacidad de trascender a cualquier distorsión que hayamos creado con nuestra separación.

Siendo santos solo creamos santidad y desde allí cesa cualquier creencia de lo imposible en nosotros y en todo y todo los que nos rodean, pues todas su creaciones son tal como El.

Práctica:

Durante cuatro veces la Día dedica cinco minutos a cada lección. Comienza repitiendo mentalmente “No hay nada que la santidad no pueda hacer posible” luego cierra los ojos y comienza buscar situaciones limitantes que te hayan llevado a la preocupación o a la identificación con los problemas o lo imposible, lo que te haya separado de tu felicidad, entonces aplica la idea:

“En está situación con respecto a esto en la que me veo envuelto, no hay nada que mi santidad no pueda hacer” Si aparecen eventos en los que el involucrado sea otra persona diferente a ti, aplica la idea de esta forma:

“En está situación con respecto a esto en la que esta persona se ve envuelta, no hay nada que mi santidad no pueda hacer” no hagas ninguna diferencia solo aplica la idea.

Si deseas añadir una idea que creas que sustenta tu pensamiento, hazlo libremente como por ejemplo:

” No hay nada que mi santidad no pueda hacer… Porque el poder De Dios reside en ella” usa tus propias ideas solo si fluyen no las forces.

Ejemplo:

En la mañana:

Pienso … “no hay nada que mi santidad no pueda hacer” cierro los ojos, observo mi mente… aparece la idea la observo y pienso:
– En está situación con respecto a mis emociones en la que me veo envuelto, no hay nada que mi santidad no pueda hacer”
– Aparece otra situación…pienso:
– En está situación con respecto a mi economía en la que me veo envuelto, no hay nada que mi santidad no pueda hacer” continua…
– En está situación con respecto a la enfermedad en la que me veo envuelto, no hay nada que mi santidad no pueda hacer”
– En está situación con respecto al estrés en la que se ve envuelta mi pareja, no hay nada que mi santidad no pueda hacer”
– En está situación con respecto a la intranquilidad en la que se ve e envuelta mi madre, no hay nada que mi santidad no pueda hacer”
Así hasta completar los cinco minutos, del mismo modo al medio día, en la tarde y en la noche.

***Nota especial:
A parte de las cuatro sesiones mantén tu mente en el pensamiento de hoy: “No hay nada que mi santidad no pueda hacer” si surge alguna molestia en particular aplica la idea de la forma utilizada en las sesiones:

“En está situación con respecto a esto en la que me veo envuelto, no hay nada que mi santidad no pueda hacer”