Lección 83

Nuestras metas en este mundo parecen ser conflictivas, queremos algo a cambio de; dinero a cambio de tiempo, belleza a cambio de abstenciones, relaciones a cambio de soledad, en la ilusión siempre habrá algo por dejar de lado para llegar a lo que se quiere, más en la Meta Real esa que nunca cambia, no hay nada que sacrificar, sólo vivirla.

Se nos ha encomendado estar en paz, sencillamente, como prioridad si es lo que alcanzamos, lo demás surgirá con sencillez, tendremos claramente el poder de decidir sin ningún tipo de conflicto, todo naturalmente como nuestra Escencia y allí encontraremos que La Paz y la felicidad son Una, y que para eso fuimos creados.

Práctica:

En la mañana, lee la lección durante cuatro minutos:

Mi única función es la que Dios me dio.”

“2No tengo otra función salvo la que Dios me dio. 3Este reconoci­miento me libera de todo conflicto porque significa que no puedo tener metas conflictivas. 4Al tener un solo propósito, siempre estoy seguro de lo que debo hacer, de lo que debo decir y de lo que debo pensar. 5Toda duda no puede sino desaparecer cuando reconozco que mi única función es la que Dios me dio.”
Luego permanece en silencio y deja que venga la respuesta a ti has completar los quince minutos.

Durante el día ante cualquier percepción de duda o conflicto, aplica tus ideas sobre esta lección.

-Sólo recuerdo mi verdadera función.
-Ya encontré mi función nada me puede alterar
-Mi función es clara y la aplico por encima de cualquier ilusión.

En la noche lee la lección detenidamente una y otra vez por cuatro minutos:

Lección 66 Mi función y mi felicidad son una.

2Todas las cosas que proceden de Dios son una 3Proceden de la Unicidad y tienen que ser recibidas cual una sola. 4Desempeñar mi función es mi felicidad porque ambas cosas proceden de la misma Fuente. 5Y debo aprender a reconocer lo que me hace feliz, si es que he de encontrar la felicidad.

Luego permanece en silencio con los ojos cerrados hasta recibiendo el mensaje que tenga El Espíritu Santo hasta completar los 15 minutos.

Adicionalmente aplica durante el día, ante cualquier distracción que pareciera mostrarte una función diferente a tu felicidad di inmediatamente:

– “Esto no puede separar mi felicidad de mi función.”
– “La unidad que existe entre mi felicidad y mi función no se ve afectada en modo alguno por esto.”

– “Nada, incluido esto, puede justificar la ilusión de que puedo ser feliz si dejo de cumplir mi función.”