Lección 85

Iniciamos esta semana con la profundización acerca de las vanas ilusiones que anteponemos sobre nuestra luz, cualquier asunto por pequeño que sea debe ser revelado para que podamos ver la verdad.

Un resentimiento es la manifestación sobre cualquier pensamiento, evento y suceso apartado del verdadero amor, y somos nosotros los únicos que podemos revelar que hay allí para traerlo a La Luz y ver que tan solo es una ilusión.

Hoy nos responsabilizamos de cada apreciación irreal a la que hayamos dado lugar por nuestra distracción del momento presente, al habernos dejado llevar por nuestros temores y desde nuestra realidad recordamos que somos los transformadores que transmutan cualquier espejismo en la verdad que concede la Luz del amor.

Nos salvamos eligiendo solo una cosa, encontrarnos con nuestra fuente de amor!

Práctica:

En la mañana, lee la lección durante cuatro minutos:

1. (69) Mis resentimientos ocultan la luz del mundo en mí.

2Mis resentimientos me muestran lo que no está ahí y me ocultan lo que quiero ver. 3Habiendo reconocido esto, ¿para qué los quiero? 4Mis resentimientos me mantienen en la oscuridad y ocultan la luz. 5Los resentimientos y la luz no pueden coexistir, pero la luz y la visión tienen que unirse para que yo pueda ver. 6Y para poder ver tengo que desprenderme de mis resentimientos. 7Quiero ver, y ése será el medio por el que lo lograré.

Luego permanece en silencio y deja que venga la respuesta a ti hasta completar los quince minutos.

Durante el día ante cualquier percepción de resentimiento, aplica tus ideas sobre esta lección.
– He decidido ver por lo tanto deshago cualquier ilusión del resentimiento
– Solo veo la verdad en mi y en todo el que me rodea
– Mi ego no me distraerá de mi elección por la visión
– La Luz revela en ti y en mi la verdad

En la noche lee la lección detenidamente una y otra vez por cuatro minutos:

70) Mi salvación procede de mí.
2Hoy reconoceré dónde está mi salvación. 3Está en mí porque ahí es donde está su Fuente. 4No ha abandonado su Fuente, por lo tanto, no pudo haber abandonado mi mente. 5Dejaré de buscarla fuera de mí mismo. 6No es algo que se encuentre afuera y luego tenga que traerse adentro. 7Se extenderá desde dentro de mí, y todo aquello que vea no hará sino reflejar la luz que brilla en mí y en sí mismo.

Luego permanece en silencio con los ojos cerrados recibiendo el mensaje que tenga El Espíritu Santo hasta completar los 15 minutos.

Adicionalmente aplica durante el día, ante cualquier distracción que pareciera mostrarte un rostro diferente a tu verdadera identidad, las ideas de esta lección.

-La Salvación depende de mi elección y ya elegí acogerme a mi fuente
-Dios está en mi, lo vivo, así que nada fuera de mi me dará lo que ya tengo
-Ninguna situación me puede alejar De Dios por lo tanto no cederé a ninguna ilusión del ego
-Mi Salvación está dada y nada puede deshacer esto.