Hoy quebrantamos nuestra debilidad para ofrecerla en nuestro humano esfuerzo y encontrarnos con la fortaleza que emana de abandonar nuestra percepción material para encontrarnos con La Luz que siempre ha estado pero que sencillamente habíamos evitado.
Práctica:
Dedica hoy 10 minutos en tres sesiones diferentes durante el día y en un espació de completa tranquilidad introduce esta idea en silencio:
“Los milagros se ven en la luz.
Los ojos del cuerpo no perciben la luz.
Mas yo no soy un cuerpo. ¿Qué soy entonces?”
Espera a que aparezca la respuesta a esta pregunta y empieza a buscar tu verdadera identidad, cuando la encuentres hallaras lo que realmente sustentara tus fuerzas, la disposición que tienes hoy te llevará a encontrar trae esta respuesta.
Comienza anulando los falsos atributos que hasta ahora te has dado y pon en su lugar los verdaderos con pensamientos como estos:
“No soy un inútil, sino alguien todopoderoso.
No estoy limitado, sino que soy ilimitado.
No tengo dudas, sino seguridad.
No soy una ilusión, sino algo real.
No puedo ver en la oscuridad, sino en la luz.”
Luego permítete experimentar estas afirmaciones y permanece en esta realidad hasta finalizar la práctica d ellos 10 minutos.
Del mis o modo hazlo a medio día y en la noche.
Adicionalmente prográmate para recordar saca diez minutos durante todo el día la afirmación de hoy:
“Los milagros se ven en la luz.”
Y si presencias una ilusión durante el día que te altere, inmediatamente di:
“Los milagros se ven en la luz. No voy a cerrar los ojos por causa de esto”
***Nota especial:
En la identificación de tus atributos, permítete que el Espíritu Santo los revele y deja que fluyan.
Pon alarmas para todas las prácticas, escribe la lección en un lugar que este siempre a tu alcance. De la regularidad de la práctica depende tu transformación, recuerda que este es un entrenamiento mental.
